LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER ¿ES REALMENTE UNA LUCHA?
27 de Abril de 2009 - Por Al Gallo
Luego de escuchar y leer repetidamente acerca
de la ‘lucha contra el cáncer’, cabe preguntarse de que clase de lucha
se trata. ¿Hay una lucha realmente, o esta es una frase sin sentido?.
Sería muy difícil, si no imposible, encontrar a una persona
que esté luchando contra el cáncer. Seguramente sabremos de personas
que sufren de cáncer, o que por lo menos creen que están padeciendo de
esa terrible enfermedad. Esas personas no están luchando contra nada;
están siguiendo pasivamente las sugerencias de los que se supone saben
más de ese tema. Eso no es una lucha, sino más bien aceptación de una
derrota.
Por ejemplo, la historia de un cáncer puede comenzar con la sensación
de que algo en el cuerpo no anda bien. Usted va a ver al médico, quien
requiere una placa de rayos X para ver que pasa internamente y el
resultado muestra que hay algo que se asemeja a un tumor. Para ver el
tumor en más detalle, luego se realiza un escáner CAT. El médico lo
envía a un especialista que se manifiesta irritado por la decisión del
médico de hacerle hacer un escáner CAT, explicando que la radiación
producida por este último es 400 veces más elevada que la de una placa
de rayos X. Este especialista estima que lo que usted tiene es un viejo
tumor, probablemente inactivo.
Un pariente suyo que conoce personalmente a un especialista, le
recomienda que lo consulte para obtener una segunda opinión. Usted
decide hacerlo y este especialista señala que lo que usted tiene parece
ser cáncer y recomienda una biopsia. Siguiendo su consejo usted se
somete a un doloroso procedimiento, luego de lo cual el examen
patológico indica que el tumor es sospechoso, no señalando en forma
terminante que se trata de un cáncer.
Como usted tiene miedo y no está aún satisfecho con los resultados
obtenidos, logra que los tejidos obtenidos durante la biopsia sean
examinados por otro patólogo, y en esta ocasión cáncer es claramente
diagnosticado. De aquí en adelante usted está convencido de que tiene
cáncer y acepta todas las sugerencias propagadas por los profesionales
que están a su servicio. Usted es sometido a una operación y luego a un
tratamiento de quimioterapia en la cual se han de usar drogas que según
le han dicho son muy avanzadas científicamente y lo rescatarán
devolviéndole el disfrute de una vida normal. Usted no es la única
persona que reacciona de este modo. La mayoría de la gente piensa en
los doctores como si tuviesen una autoridad casi religiosa y el
conocimiento necesario para curar. Esta no es una historia ficticia;
sólo ha sido presentada de ese modo.
Tan pronto como le han diagnosticado el cáncer, todo sucede muy
rápidamente a su alrededor; no hay tiempo para pensar, por ejemplo, que
es lo que causa el cáncer.
Sin embargo, si usted realmente quiere saber sus causas y cuales son
los tratamientos disponibles, no sólo le preguntará acerca de esto a
los profesionales médicos, sino que además realizará su propia
investigación. Le parecerá increíble que la radiación, conocida como
causante de cáncer, se usa también para su tratamiento, y que la
quimioterapia ataca a la barrera más poderosa contra el cáncer que es
el sistema de inmunidad con tal violencia, que lo reduce a un estado de
total debilidad.
Piense que su casa se está incendiando; llegan los bomberos y usan una
manguera que arroja el agua con tal violencia que las paredes se
derrumban y el techo se viene abajo. Eso es lo que ocurre como
consecuencia de la quimioterapia. Cuando llega el momento de sufrir los
efectos de este tratamiento, es mejor aceptar que usted ha sido en
realidad una víctima de esta enfermedad. Es demasiado tarde para dudar.
Usando el sentido común es fácil comprender que la mejor manera de
enfrentar el cáncer, o cualquier otra clase de enfermedad, es
mantenerse apartado de los elementos que lo causan. ¿Se conocen las
causas del cáncer? En su mayor parte la respuesta es sí, y esto lo
saben quienes están interesados en la salud. Sin embargo, los que
proveen la información no son expertos en el área de a salud, sino
médicos que generalmente mencionan no más de media docena de causas,
entre ellas el tabaco, y la luz solar; esta última causa es ciertamente
dudosa, pues excesiva exposición a la luz solar puede quemar la piel,
pero esto no significa necesariamente que sea causa de cáncer.
Día tras día estamos en contacto con carcinógenos, substancias que
producen cáncer. Estas substancias son parte de los productos químicos
que nos rodean en nuestra casa o en el trabajo, en lo que ingerimos
como alimento y en los tratamientos médicos.
Búsquedas en Internet tales como “agentes cancerígenos” o
‘carcinogénicos’ revelarán importante información acerca de muchos de
los elementos que producen este abominable flagelo. La verdadera lucha
contra el cáncer sólo puede ocurrir cuando los agentes que lo producen
son removidos de nuestra vida diaria, ya que algunos de estos han
creado fuertes hábitos y dependencias. Esta es una lucha que vale la
pena emprender, en lugar de una lucha marcada desde el principio por la
rendición.




